Debido al movimiento que varios ciudadanos y líderes de opinión han iniciado y fomentado para que la mayoría de nosotros emitamos un voto en blanco este cinco de julio, han surgido una serie de propuestas que pretender ser el principal eje de demandas en materia electoral ante el próximo Congreso de la Unión, cuyos miembros habrán llegado sin el apoyo (o incluso gracias) a todos aquellos que se abstuvieron de votar por uno o por otro candidato.
Entre las principales demandas de este grupo de ciudadanos se encuentra permitir las candidaturas independientes con la finalidad de eliminar el monopolio representativo que tienen los partidos políticos del voto pasivo y así buscar elementos que coadyuven a una sociedad con mayor representación.
No logro comprender estas aseveraciones, buscar caminos diferentes a los partidos políticos sin prescindir de los partidos políticos, solamente va a traer consigo más simulaciones y una serie de problemas mayores en nuestro de por sí frágil sistema electoral.
La aplicación de los candidatos independientes presenta diversos inconvenientes, problemas en su aplicación y ninguna solución, esto último sobretodo, porque carece de objetivos concretos.
Los principales defensores aluden como objetivos concretos para la imposición de las candidaturas independientes la eliminación del monopolio de los partidos políticos en su facultad representativa, sin reparar que lo anterior, lejos de ser un objetivo, es una consecuencia (que además es obvia).
Sin embargo, en ningún momento deciden dar un paso más adelante en sus análisis, ya que con dicho sistema, podemos dilucidar partidos débiles y la posibilidad de individuos poderosos, que no tengan compromisos mas que los que hayan adquirido de manera individualizada durante el desarrollo de sus campañas electorales. (Claro que nadie a estas alturas creería que los actuales candidatos no están sujetos a ciertos interés, pero no será que de mediante la institucionalización de las candidaturas independientes, estos serán muy focalizados y por lo tanto, ¿dichos candidatos estarán aun mas comprometidos con sus proveedores?). No podemos olvidar que las candidaturas independientes perse, no traen consigo una vida más democrática y cuna sociedad con mayor participación, el ejemplo que refuta con tranquilidad lo anterior, son los Estados Unidos. ¿Entonces que sucederá con los partidos políticos? ¿El objetivo es desaparecerlos, o dejarlos inválidos? Ninguna de las dos alternativas parece una verdadera solución.
El anterior escenario fatalista se presenta sin nisiquiera contemplar el problema de la aplicación verdadera de un sistema electoral con candidaturas independientes. Los partidos políticos reciben dinero del Erario debido a que son instituciones públicas (si es mucho o poco dinero es un tema aparte) y por lo tanto, están sujetos a un sistema de fiscalización. Sin embargo, el problema con las candidaturas independientes resulta evidente, ¿como obtendrían fondos estas personas para financiar sus campañas?. Si es mediante financiamiento publico hay que establecer reglas claras y especificas, las cuales sin duda dejaría a varios aspirantes sin registro, por lo que el problema una vez más se actualizaría. Entonces si el financiamiento público no es la respuestas, sería necesario instaurar un modelo privado que traería problemas en cuanto el control de su origen (con el riesgo que provengan de la delincuencia organizada) y del total del financiamiento, lo cual los haría rehenes de intereses particulares terriblemente focalizados, esto sin tomar en cuenta la magnitud de la tarea a la que tendría que hacer frente el sistema de fiscalización y control que la institución electoral estaría obligada a realizar, peor ante un escenario donde los candidatos pulularían cada vez más, ante el debilitamiento de los partidos políticos.
No, definitivamente no creo que ese sea el camino que nuestro sistema electoral deba seguir, a mi parecer, nuestro sistema ha hecho grandes esfuerzos por garantizar la equidad e independencia de nuestro sistema electoral para echarlo todo a la borda.
Por el contrario, estoy convencido que el camino adecuado es el fortalecimiento del sistema de partidos políticos, el cual no puede lograrse, si no cuenta con el apoyo de los ciudadanos, problema que pareciera ser el origen de las candidaturas independientes. Los ciudadanos tienen que sentirse representados e interesados por las instituciones políticas y candidatos que lleguen a respaldar con su voto.
Para esto me parecen mas coherentes las propuestas que abogan por un acercamiento ciudadano, y entre ellas, establecer un mecanismo de matching fonds pareciera ser el más coherente.
¿En que consiste este sistema? En que los partidos políticos reciben una cantidad equivalente y condicionada a cierta cantidad proporcional cuyo origen, es privado. Es decir, que sean los ciudadanos quienes a partir de sus contribuciones en dinero o en especie, puedan ayudar y condicionar el financiamiento público de los partidos políticos. Claro está que esto lleva consigo limites y prohibiciones en cuanto al monto de las donaciones, y sobre todo, a un alto desarrollo de transparencia. Pero es todo esto, la participación activa de la ciudadanía, la transparencia de los fondos y de los contribuyentes, así como la disminución en el costo de nuestra democracia incipiente, lo que haría que el ciudadano, además de ejercer su voto, este facultado para dotar a un partido de elementos esenciales para su subsistencia, lo que daría lugar a una comunidad política mas interesada por sus ciudadanos, debido a que a falta del apoyo de estos últimos, no habría dinero con el que pudieran desempeñar sus funciones. Incluso los ciudadanos estarían facultados por aportar o negar sus donaciones a partir de la influencia que pudieran tener otros intereses privados que no son del agrado del elector por considerar que pueden ser demasiado influyentes en la actuación del partido político, o bien no está de acuerdo con el perfil del ente privado o particular que ha realizado ciertas contribuciones en beneficio del partido, he aquí la importancia de un sistema donde prevalezca la transparencia como motor político, y no tanto, buscar salidas que solo traerían consigo más incertidumbre.
Entre las principales demandas de este grupo de ciudadanos se encuentra permitir las candidaturas independientes con la finalidad de eliminar el monopolio representativo que tienen los partidos políticos del voto pasivo y así buscar elementos que coadyuven a una sociedad con mayor representación.
No logro comprender estas aseveraciones, buscar caminos diferentes a los partidos políticos sin prescindir de los partidos políticos, solamente va a traer consigo más simulaciones y una serie de problemas mayores en nuestro de por sí frágil sistema electoral.
La aplicación de los candidatos independientes presenta diversos inconvenientes, problemas en su aplicación y ninguna solución, esto último sobretodo, porque carece de objetivos concretos.
Los principales defensores aluden como objetivos concretos para la imposición de las candidaturas independientes la eliminación del monopolio de los partidos políticos en su facultad representativa, sin reparar que lo anterior, lejos de ser un objetivo, es una consecuencia (que además es obvia).
Sin embargo, en ningún momento deciden dar un paso más adelante en sus análisis, ya que con dicho sistema, podemos dilucidar partidos débiles y la posibilidad de individuos poderosos, que no tengan compromisos mas que los que hayan adquirido de manera individualizada durante el desarrollo de sus campañas electorales. (Claro que nadie a estas alturas creería que los actuales candidatos no están sujetos a ciertos interés, pero no será que de mediante la institucionalización de las candidaturas independientes, estos serán muy focalizados y por lo tanto, ¿dichos candidatos estarán aun mas comprometidos con sus proveedores?). No podemos olvidar que las candidaturas independientes perse, no traen consigo una vida más democrática y cuna sociedad con mayor participación, el ejemplo que refuta con tranquilidad lo anterior, son los Estados Unidos. ¿Entonces que sucederá con los partidos políticos? ¿El objetivo es desaparecerlos, o dejarlos inválidos? Ninguna de las dos alternativas parece una verdadera solución.
El anterior escenario fatalista se presenta sin nisiquiera contemplar el problema de la aplicación verdadera de un sistema electoral con candidaturas independientes. Los partidos políticos reciben dinero del Erario debido a que son instituciones públicas (si es mucho o poco dinero es un tema aparte) y por lo tanto, están sujetos a un sistema de fiscalización. Sin embargo, el problema con las candidaturas independientes resulta evidente, ¿como obtendrían fondos estas personas para financiar sus campañas?. Si es mediante financiamiento publico hay que establecer reglas claras y especificas, las cuales sin duda dejaría a varios aspirantes sin registro, por lo que el problema una vez más se actualizaría. Entonces si el financiamiento público no es la respuestas, sería necesario instaurar un modelo privado que traería problemas en cuanto el control de su origen (con el riesgo que provengan de la delincuencia organizada) y del total del financiamiento, lo cual los haría rehenes de intereses particulares terriblemente focalizados, esto sin tomar en cuenta la magnitud de la tarea a la que tendría que hacer frente el sistema de fiscalización y control que la institución electoral estaría obligada a realizar, peor ante un escenario donde los candidatos pulularían cada vez más, ante el debilitamiento de los partidos políticos.
No, definitivamente no creo que ese sea el camino que nuestro sistema electoral deba seguir, a mi parecer, nuestro sistema ha hecho grandes esfuerzos por garantizar la equidad e independencia de nuestro sistema electoral para echarlo todo a la borda.
Por el contrario, estoy convencido que el camino adecuado es el fortalecimiento del sistema de partidos políticos, el cual no puede lograrse, si no cuenta con el apoyo de los ciudadanos, problema que pareciera ser el origen de las candidaturas independientes. Los ciudadanos tienen que sentirse representados e interesados por las instituciones políticas y candidatos que lleguen a respaldar con su voto.
Para esto me parecen mas coherentes las propuestas que abogan por un acercamiento ciudadano, y entre ellas, establecer un mecanismo de matching fonds pareciera ser el más coherente.
¿En que consiste este sistema? En que los partidos políticos reciben una cantidad equivalente y condicionada a cierta cantidad proporcional cuyo origen, es privado. Es decir, que sean los ciudadanos quienes a partir de sus contribuciones en dinero o en especie, puedan ayudar y condicionar el financiamiento público de los partidos políticos. Claro está que esto lleva consigo limites y prohibiciones en cuanto al monto de las donaciones, y sobre todo, a un alto desarrollo de transparencia. Pero es todo esto, la participación activa de la ciudadanía, la transparencia de los fondos y de los contribuyentes, así como la disminución en el costo de nuestra democracia incipiente, lo que haría que el ciudadano, además de ejercer su voto, este facultado para dotar a un partido de elementos esenciales para su subsistencia, lo que daría lugar a una comunidad política mas interesada por sus ciudadanos, debido a que a falta del apoyo de estos últimos, no habría dinero con el que pudieran desempeñar sus funciones. Incluso los ciudadanos estarían facultados por aportar o negar sus donaciones a partir de la influencia que pudieran tener otros intereses privados que no son del agrado del elector por considerar que pueden ser demasiado influyentes en la actuación del partido político, o bien no está de acuerdo con el perfil del ente privado o particular que ha realizado ciertas contribuciones en beneficio del partido, he aquí la importancia de un sistema donde prevalezca la transparencia como motor político, y no tanto, buscar salidas que solo traerían consigo más incertidumbre.