martes, 28 de julio de 2009

LA HORA CHIMENGÜENCHONA

Ha llegado la hora cuchicuchesca, la hora chimengüenchona, la hora ya vas que chutas. Estas son, para aquellos que no lo recuerden, las palabras con las cuales Beto El Boticario hacia su entrada en la CARABINA DE AMBROSIO. Lo hacía interumpiendo a Cesar Costa a mitad de una canción y acompañado de su hermosa asistente; Gina Montes.

Tuve la suerte de disfrutar de este show cómico acompañado de mi madre, quién no se lo perdía en las repeticiones matinales de los sabados que realizaba el canal cinco en los años 90s ,de los antigüos programas de televisa.

Beto El Boticario, quien alguna vez en entrevista dijera que su mayor gracia, era carecer de gracia, poseía un talento increíble para entretener con ingenio y hacernos reir a carcajadas, a pesar de que todos sus trucos de mágia eran fallidos.

Hablar de Beto el Boticario y de su gran talento no tiene caso, sería reiterativo y nada de lo que yo pudiera decir puede ser mejor explicado que remitirse a youtube y corroborarlo por ustedes mismos, sin embargo, lo que si quisiera realizar son una breves inquietudes que me surgieron a raíz de su muerte hace un par de días:

Las nuevas generaciones, incluidas la mía, desconocen quien es Beto el Boticario. A pesar de ser miembro de una gran camada de cómicos, herederos de Tin Tan, Pardabe y Cantinflas, sus programas, parecen estar condenadas al olvido.

Todo el párrafo anterior se ahoga en nostálgia por las siguientes razones:

1.- A raíz de las grandes restricciones gubernamentales, a la censura, y a la gran carencia de recursos económicos, los comediantes de los años 60s y 70s se veían obligados a explotar toda su capacidad creativa para poder hacer reir a la gente, y lo lograban con tremendo éxito a pesar de las risas incidentales, de la falta de repetición en las grabaciones, de la casa nula producción y ambientación. Su gran fuerza, a contrario de lo que acontece hoy en día, era su talento y la capacidad que tenían para ser creativos, no había necesidad de escudarse en el insulto, en el albur, en la naques (no de forma peyorativa, sino para describir un cierto rango de personajes que han encontrado un oasis en la pantalla actual, tal es el caso de los personajes de las nacazia de consuelo duval, de vitor de adrian uribe y varios personajes desarrollados por omar chaparro, los mascabrothers y eugenio derbez).

2.- El que las nuevas generaciones pierdan contacto con su pasado no es algo que deba sorprenderme, pero si quiero hacer una breve mención a la falta de identidad que presentamos hoy en día los mexicanos. Es claro que nuestro pueblo se encuentra extraviado en la búsqueda por su identidad, no sabemos quienes somos ni adonde vamos, solo sabemos que debemos estar orgullos por nuestros antepasados prehispánicos, sólo porque construyeron pirámides, no por las cosas que hicieron, descubrieron o pensaron, o bien, sabemos que no queremos ser como los gringos, sin darnos cuenta, que somos más parecidos de lo que creemos. Claro está que el redescubrir a Beto el Boticario no nos va a traer nuestra identidad, no, él en estos momentos es un pretexto para que una vez más me diera cuenta que como pueblo, no estamos comodos con la sociedad que somos ahora, que estamos convencidos que no queremos más un país como este, el problema es que no sabemos que queremos y no lo sabemos porque ni siquiera sabemos que es lo que tenemos, estamos extraviados, perdidos, sin rumbo.

3.- Preocupante si es, que aquellos dedicados a la comunicación, llámase cine, tv o radio, no conozcan quien es Beto El Boticario. El y la Carabina de Ambrosio son parte esencial de nuestra historia como país productor de contenidos de entretenimiento. No podemos olvidar, que su programa, su presencia, al igual que todos los comediantes y comunicadores de su generación, fueron los que hicieron a México popular como EL comunicador de la America Latina. Las mejores comedias, los mejores programas de contenido, mesas redondas, todo, todo, se producía aquí y se reproducía en el resto de los países de Latino América, por lo que era común ver programas muy semejantes a los nuestros en Argentina, Chile o Brasil (No hay que decir que ahora es al revés).

Pero sobre todo, lo preocupante de una nueva generación de comunicólogos, cineastas, realizadores de tv y radio (como cualquier profesión que se desempeñe) que no observea su pasado, trae como consecuencia que en cualquier momento se descubrirá extraviado, mproclibe más en una época donde la información fluye con tanta voracidad. No sabemos que decir, no sabemos que pensar, estamos simplemente atontados, y creemos que viendo las series gringas, las series animadas de japón o los programas latinoamericanos podemos crear ideas creativas y contemporaneas. Grave error, es precisamente al reves. Por ello, México esta a media tabla en la clasificación en desarrollo creativo dentro de los paises de la OCD. La única forma de ser creativos, de crear cosas nuevas, es partir de bases solidas, y para ello es necesario rescatar lo que somos y de ahi, construir.

Durante los años que llevo en los medios de comunicación, siempre he escuchado la frase "Es momento de cambiar los contenidos en México" "De hacer cosas nuevas" "De romper paradigmas", ¿pero que paradigmas se pueden romper si ni si quiera conocemos cuales son los paradigmas que queremos romper?. ¿No es acaso absurdo?. ¿Como creer que nosotros como nuevas generaciones vamos a crear nuevos contenidos, abordar nuevos temas, cuando estamos convencidos que el pasado de nuestro cine y tv solo eran rancheros cantores e índigenas campesinos muriéndose de hambre? No, eso es claro que no es posible, es necesario observar aquello que nos hizo grandes, para simentar las bases de lo que debiera ser, nuestra creatividad como mexicanos, proyectada al mundo entero. De caso contrario, seguiremos perdidos, mirando a todos lados, tratando de copiar y caminando siempre detrás.

1 comentario:

  1. tantos programas de televisa y tv azteca, donde se supone que son de entretenimiento y parece ser que en vez de dar un paso adelante dieron un paso para atras, progamas que dan lastima, y en vez de risa solo dan verguenza, peliculas, como navidad sa, copia fiel de todas las peliculas extrangeras, pero de mala calidad, contar no bastaria.

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